A Junior y su Bruno

Ha tiempo nada me sorprende ,
ha tiempo no me sorprendo con nada,
sabrás entonces, por ende,
que hoy me encontré con un duende
que vino de donde las hadas.

Al cabo de un buen rato
de asado, tira y buen tinto,
me ubico y después me percato
de que estoy ante un beato,
... un héroe raro y extinto.

Me da su arte y su chanza
sin contarme su odisea,
como un noble Sancho Panza
que agota sus esperanzas
bailando con la más fea,
Señor a la antigua usanza,
de una vetusta ralea.

Te da su charla y su risa,
su whisky, su vino, su tiempo,
y de una forma imprecisa
aún rezumaba la brisa
que subyace ante el tormento.

Y lo veo girar la esquina
con el mundo por montera,
y lo guardo en mi retina.
Hay gente vulgar y anodina,
y hay gente valiente de veras.










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