Ha tiempo nada me sorprende , ha tiempo no me sorprendo con nada, sabrás entonces, por ende, que hoy me encontré con un duende que vino de donde las hadas. Al cabo de un buen rato de asado, tira y buen tinto, me ubico y después me percato de que estoy ante un beato, ... un héroe raro y extinto. Me da su arte y su chanza sin contarme su odisea, como un noble Sancho Panza que agota sus esperanzas bailando con la más fea, Señor a la antigua usanza, de una vetusta ralea. Te da su charla y su risa, su whisky, su vino, su tiempo, y de una forma imprecisa aún rezumaba la brisa que subyace ante el tormento. Y lo veo girar la esquina con el mundo por montera, y lo guardo en mi retina. Hay gente vulgar y anodina, y hay gente valiente de veras.

