A David, 52º

David habla más bien poco,
siempre mide las palabras,
si hay vino blanco, me enroco,
pues me vuelve a veces loco,
y no sé si es que me equivoco
o sí quiere que lo abra.

Hoy es de nuevo su día
y seguro que abre un tinto,
mientras mira con un guiño.

... aunque yo te apostaría
a que este cachondo sucinto
hace caso a sus instintos
y al final abre albariño.

















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