El postrero día (a Reyes García Dorado)

Hoy llegó el postrero día
en que se siente en su mesa;
no es pena, no es alegría,
es un sentirse vacía ...
lo que esta mañana le pesa.

Tecleará la última letra,
cerrará el ordenador,
despejará hacia la izquierda
lo que no valió una mierda,
y antes que todo se pierda,
... preservará lo mejor.

Despide a amigos y amigas
y por fin la puerta enfila,
serena, ¡nobleza obliga!,
ya nada importa una higa,
ya respira más tranquila. 

Hoy llegó el postrero día
depende de a qué te refieras,
la gente que tú ya tenías
y hacer lo que al fin querías
te están esperando ahí fuera.

(Gracias por tu cercanía,
y por tu charla sincera)







Deja un comentario