Hoy no tuve un accidente, no visité un hospital, tuve el calor de mi gente, y tomé un vino decente en mi copa de cristal. Los míos sé que andan bien, no padecen grandes males, yo creo que de uno al diez: "las que ... por las que salen". No fui al tanatorio esta vez, no hay guerra aún en mi calle, comí dos veces o tres, y con el mundo al revés, la verdad, es un detalle. No me abrieron una vía, hoy no vi al anestesista, creo que fue un buen día: Con todas las agonías que se cruzan por la arista, yo doy gracias porque había siempre abajo un trapecista.

