
Qué suerte que tiene Madrid, que una chica allí se ha ido, si queréis verlo, subid, y veréis que no he mentido. Pasea su figura egregia por el metro y cercanías, su joven sonrisa regia, por Alcalá y la Gran Vía. Baja en Nuevos Ministerios cuando vuelve de Marbella, ... y se sacude su tedio sin descanso ni intermedio mientras la urbe resuella. Despierta por la mañana y cae de bruces en la Uni, en sus estudios se afana, con sus amigos ufana, sonriente cual Bugs Bunny. Qué suerte que tiene Madrid, que ahora tiene su sonrisa, y ya no envidia a París, ... ya tiene su Mona Lisa.

