Supermán en el hospital (nunca supe su nombre)

Yo me creía un tipo guay
porque era del montón,
y si miras lo que hay,
tal como está el tangai,
hay gente que vale un mojón.

Pero ayer fui al hospital
que es donde no hay que ir,
mi mujer estaba mal
y no quería verla sufrir.

Y en la camilla de al lado
había un hombre forzudo,
... con el pelo rasurado
siempre a su madre pegado,
mientras él se hacía menudo.

Él la decía : ¿mamita,
la giro del otro lado?,
¿quiere que le eche cremita
en los labios agrietados?,
no sufra, esté tranquilita,
¿la vuelvo de este costado?,
era una escena contrita
que me tuvo ensimismado.

Escuchándolo me dijo
que era un cáncer galopante,
y que nunca como hijo
podría ser él tan prolijo
como con él fue su madre.

Y hoy ya sé que Supermán
no se cambia en la cabina,
ni en un cómodo diván,
lo vi ayer con todo su afán
luchando tras una cortina,

sin capa, sin diazepam,
sin nolotil, sin morfina.



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