Die kleine Dichterin

A veces se cuelga de un árbol,
y se mece con el viento,
otras veces en un mármol,
nunca deja de asombrarnos 
si escribe sus pensamientos.

Esta pequeña poetisa
ya conversa con las musas,
con su pluma y su sonrisa
dicen que las eclipsa,
y la atienden sin excusa.

Qué bonito que tan niña
ya escriba poemas y versos,
luego sus hojas apiña,
un ojo a sus musas les guiña
y pinta un cómic del reverso.

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