
En tierras de Sierra Yeguas, allí por donde Antequera, hay quien escribe sin tregua, que versos y rimas enhebra, ... secreta poetisa de veras. Mujer de aquellos tiempos en que de nada sobraba, y que de enero hasta adviento los días pasaban lentos y donde todos trabajaban. Que ya con más de setenta se unió a la Escuela de Adultos, y allí aplicada y contenta fue una alumna de culto que tenía para las cuentas un don natural y oculto, y hasta la profe comenta que a su lado ella es un bulto. Y cuentan que un buen día, siendo ella veterana, la musa de la poesía, cuando a su instinto seguía la vio desde una ventana. Y hoy escribe rimas y versos sentada en su mesa camilla, con su cutis siempre terso, y así, en este Universo, ... ella deja su semilla, Y Manuel desde allí arriba dice a un ángel bromeando: siempre fue curiosa y viva, ¡anda, saca dos Cohibas, ya está la oficina marchando!

