
Cuadros que se encuentran alternados en perfecta conjunción de ocre y blanco, recuerdo de las veces que he brindado, de la música que hemos escuchado, ratitos de la vida en cuatro flancos. Pedazo de tela almidonada, donde hemos apoyado tantos vinos, la vida que se marcha en casi nada, y risas al final de una jornada de amigos a los que elegí con tino. Parece solo un trozo de algodón, pero si un día consigues escurrirlo, verás la vida en un fotomatón, yo tengo en la esquinita mi jirón, llámame si quieres compartirlo.

