Dolores es una mujer de esas que ya no quedan, lleva viuda sin querer casi treinta primaveras, y se quedó en el cuartel defendiendo la bandera. Dicen que no descansa, siempre está haciendo algo, no parar le da esperanza, de casta le viene al galgo, cocinando tiene chanza, y te hace unas pitanzas dignas de casa de hidalgo. A veces se la regaña cuando dice que esta en casa, y a solas se las apaña y cruza el rellano con guasa, y a su vecina acompaña si la pandemia no pasa. Es bueno que queden nonnas, es bueno que haya Dolores, mujeres que no se acojonan si los problemas asoman y que inculcan sus valores.

