Detrás de todo gran sabio hay una sabia paciente, que fue a comprarle el diario, y controlaba el erario de una manera prudente, Oculta entre los fogones, entre ollas y sartenes fue guardando los doblones y criando a tres pelones entre guardias y retenes, y hoy ambos, sabio y sabia, preparan su paraíso: será otra especie de Babia, sembrando melisa y savia y donde ya no habrá guisos, con un tótem en la entrada justo en el mismo centro, que diga en letras grabadas: ¡deja el escudo y la espada, aquí no hace falta nada, estamos al fondo, dentro!

