
Cuentan que hay una novela que un día escribiera Gabo, en que una aldea entera iba creciendo de veras sin leyes venidas de fuera, e iban viviendo, al cabo, Y pienso que últimamente una pandemia constante no para de abrirme frentes y ha venido a castigarme, Si no es la luz, es el gas, si no es el gas, es la guerra, y cuando voy a repostar porque está en reserva ya, parece que el coche pierda, y lo que gastaba en llenar, ahora no llena una mierda, Y hoy me acordé del gran Gabo y de su aldea de Macondo; ... a veces pienso, y acabo, si es que hay toro hasta el rabo o habremos tocado fondo.

