Pelo blanco color tiza, oriunda de Moraleja, viaja en su nave nodriza y nunca sabe si frisa los ochenta o los noventa, Con una cadera nueva va siempre buscando el sol, y si un día ves que llueva, esta muchacha longeva la verás con su andador, y con su eterna enfermera andando juntas las dos, Echa en falta a su Juanito y también a su Mercedes, ... que por un agujerito cuando el cielo está clarito la observan siempre que pueden, y recuerdan sus ratitos dejando que el tiempo ruede, ellos están tranquilitos, y todo está como debe, y yo lleno hoy un zurito por la del pelo de nieve.

