Los que quedan junto al mar

Si te vas a ir por un tiempo
del lugar donde ahora estás,
volar a merced del viento,
volver a coger aliento
y parar a repostar...,

hazlo de forma honesta,
disfrutando de los tuyos,
con esa gente dispuesta
a seguirte a cualquier fiesta
y darte un poco de arrullo,

y así, rodeado de amigos,
cuando al final den las doce,
sabrás que los tienes contigo
cuando cierren el postigo
que Cenicienta conoce,

antes te echaba de más,
cantaba Kiko Veneno,
los amigos de verdad
no se llegan a olvidar
ni los tienes que llamar
como se llama al sereno,
son los que un día, al marchar,
te dicen: me dio por pensar,
y creo que te voy a extrañar,

y empiezas a comprobar
que no lo hiciste tan mal,
y eso es algo bien bueno;
si te tienes que ausentar,
siempre es mejor lograr
que te lleguen a añorar
y así te marchas sereno,

sabiendo que junto al mar
hay quien te echa de menos.




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