Por las calles de Buchanan y en tierras de Caledonia, ... con una sonrisa ufana nos dio una excursión urbana, que quedará en la memoria, (y a veces se inventa la trama si no recuerda la historia), Este bético exiliado, este cónsul honorario, es Cicerón animado de Glasgow enamorado y luce fondo de armario, y por lo que me han contado al Clima no fue convocado aún ni sin gasto al erario, Te sube, te baja, te lleva por aquellos vericuetos, te vuelve a subir y te eleva ya salga el sol o ya llueva es raro que pare quieto, y al Cónsul no pone pegas, cumple con clase su leva este hacedor de sonetos, Sigue al Betis donde vaya, con su juego queda absorto, y creo que si gana no paga y el condumio le regalan, por lo menos en Oporto, Una hija adolescente a la que cuida sus manos, y un buen viaje pendiente para comer pasta al dente cuando diga el cirujano, Yo no sé si es honorario pero sé que es honorable, y yo hoy dejo en el diario la vida de este emisario que gasta un trato loable.

