A Diego Lobo Racero, IN MEMORIAM (o la acústica del cielo)

Creo que viviste la vida
como aquél suelo de mármol,
en que a falta de partidas
imaginabas la salida,
el bunker, el agua, el árbol,
y a falta de hierba tupida,
... siguen allí adheridas
las muescas de golpearlo,

y allí al lado de ese suelo
tus libros y tus vinilos,
tus sueños y tus desvelos,
aquellos discos de chelo
que tú cogías por el filo,
tu eterno cariño de abuelo,
tus lecturas y sigilos,
¿qué hacemos con los chicuelos
que no se creen que te has ido?
¿qué prisa tenía el cielo
de alguien tan instruido?

y dicen que donde las nubes
han programado conciertos,
y los ángeles en Uber
como en el Starlite suben
y se quedan boquiabiertos,
porque el sonido que fluye
todo el cielo lo atribuye
a un ingeniero experto.







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