A Antonio Trueba, el yerno soñado.

Cuentan que un día su suegro
le dijo en el cuarto de baño,
tú no creas que me alegro
que te haya tocado el reintegro
y ahora que meo y legro
te toque a ti darme apaño,

y ese es mi Antonio Trueba,
un tipo dispuesto pa todo,
que va pasando las pruebas
haga frío, escampe o llueva
como aquel famoso Frodo,

un tipo de buen talante
que no quiere jubilarse,
un cochero en el pescante,
un profesor viajante
que aún no quiere bajarse,

y en mi caso yo no sé
si es un amigo paterno,
y porqué donde lo ves
pagó mi fianza sin ver
y me sacó del infierno,

y echó la manta en mis pies
cuando acechaba el invierno.



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