Cuentan que un día su suegro le dijo en el cuarto de baño, tú no creas que me alegro que te haya tocado el reintegro y ahora que meo y legro te toque a ti darme apaño, y ese es mi Antonio Trueba, un tipo dispuesto pa todo, que va pasando las pruebas haga frío, escampe o llueva como aquel famoso Frodo, un tipo de buen talante que no quiere jubilarse, un cochero en el pescante, un profesor viajante que aún no quiere bajarse, y en mi caso yo no sé si es un amigo paterno, y porqué donde lo ves pagó mi fianza sin ver y me sacó del infierno, y echó la manta en mis pies cuando acechaba el invierno.

