
Cuentan que hay en el cielo quien se encarga de los dones, ... y así unos tienen pelo, otros son fríos como el hielo, hay quien va de altos vuelos y hay quien toca los cojones, y dicen que hay un anciano encargao de las sonrisas, al que llaman el Decano, siempre fumando habanos con una papela que plisa, cuando deja de fumar, cada tres o cuatro años, se pone a seleccionar alguien a quien donar una sonrisa sin par este empleado tacaño, y cuentan que solo una vez ha habido un doble acertante, un tipo sin un doblez y una niña en su niñez de los que hay escasez y que vienen de Cervantes.

