Sabe más por lo que calla que por lo que a veces te dice, una sonrisa canalla, quizás restos de metralla, quizás también cicatrices, siempre dispuesta a ayudarte tiene esa voz de mamá, que cuando ibas a acostarte iba a la cama a taparte y viajabas a NuncaJamás, lleva las redes sociales, en eso es la jefa y dueña, y usa cien decimales y algoritmos especiales pa´darte una contraseña, mil geranios, cien gardenias, un vergel en la terraza, un Asier en la academia, un hombre con quien congenia y un perro que nunca caza, siempre tiene una sonrisa, siempre transmite descanso, solo tiene una premisa: Dios nos salve de los mansos, como ya dijo Sabina: llevaba ojeras malvas y barro en el tacón, y cuando la noche termina, cuando ya despunta el alba ... sale desde Alcorcón.

