A Juan Antonio Lapeña Cifuentes, o el primer saludo

Abajo de mi oficina,
en la entrada, un mostrador,
y detrás de él se hacina
con una cara cetrina
lo que yo llamo un señor,

allí lo verás sonriente
currando de sol a sol,
Juan es un tipo decente
que cobra cinco con veinte
cada aguja del reloj,

todo el mundo lo conoce,
nunca te pone un mal gesto,
no creo nunca tenga un roce,
en todas las horas (doce),
que suele echar en su puesto,

llega a su casa de noche
para cenar con su hijo,
no encontró sitio pal coche
y nunca puso un reproche,
por no tener parking fijo,

luego plancha su camisa,
del color de la rutina,
y así siempre, de esta guisa
te encuentras con su sonrisa
... auténtica y matutina,

le gusta recoger setas
y disfrutar de su Iván,
y detrás de una chaqueta
puedes ver la silueta
de un currante de verdad.






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