
Hoy fui a ver a mi equipo ya que estaba por Madrid, yo siempre fui de esos tipos que viendo al Atleti flipo, con mis indios, a morir, empezamos con zarpazo, ... perdíamos uno a cero, y vi un niño en el regazo de uno de esos padrazos con pinta de caballero, ¡Hijo, no es el resultado por lo que todos venimos, es ese sufrir con agrado al que estamos tan atados, por lo que un día nos unimos, da igual si hoy no ganamos, da igual si hoy no llegamos, ... es disfrutar el camino! de pronto suena Sabina por un bafle en un costao, y saliendo de la esquina un pase con vaselina y ya ha empatado Joao, y al terminar el partido, el niño se gira al verme, y va y le dice al oído a ese padre renacido: ¡no vengas más sin traerme!

