
Después de la mesa puesta con comidas y bebidas, después de una linda siesta con la baba suspendida, después de buscar respuestas a esta vida tan jodida, me fui a una casa de apuestas por fichas pa´ la partida, y va el tipo y me contesta que la apuesta está prohibida, que la fortuna es incierta desde la misma Salida, así que me quedo con esta que encontré por ahí perdida: después de todas las fiestas, ¡que tengas próspera vida!.

