Es como Agustín Bravo pero en versión afable, tiene, y ya casi acabo, un coche con dos lacayos, un pañuelo de soslayo y un traje siempre impecable, tiene su pelo blanco brillante como patena, y Marbell Center bajando ha montado su tabanco con luz por todos los flancos a diez metros de la arena, donde creo lo está petando y que ha valido la pena, empezó con la Krystina y fue aprendiendo el oficio, y se tiró a la piscina y hoy el sector lo domina, (por lo menos a mi juicio) no sé más de José Carlos, así que yo ya termino, hoy me puse a recordarlo porque solía saludarlo cuando éramos vecinos, acostumbraba a encontrarlo, ¡cuántos "hola" nos dijimos!

