
Siempre vive en el alambre, nunca piensa en el mañana; pero nunca pasa hambre y disfruta en el enjambre como una boda gitana, él es el duro más tierno, es el canalla más culto, lo largaron del infierno, pues no quiso ser subalterno y montó dos mis tumultos, le daban calor los cuernos y lo echaron insepulto. ... así que aún sigue vivo, y le han repartido más cartas, hoy tengo un rato y le escribo, lo cuento entre mis amigos, esos que están si hace falta.

