A Francisco Rodríguez Martín, el Niño del aceite

Un niño va en bicicleta
con tan solo trece años,
con tres cuartos y calceta,
buscando unas pocas pesetas
que le sirvan como apaño,

un niño en plena posguerra
paseando sus bidones,
en una época perra,
donde el miedo te encierra
y no hay niños ni balones,

alguien que hace una foto
seguramente por Huelin,
... un fotograma roto
sacado para una peli,

una hija años más tarde
que compra el diario Sur
y se la enseña a su padre,
y le dice que la guarde,
¡que ese podrías ser tú!

un niño ya casi abuelo
que recupera su vida,
y se tira de los pelos,
llorando con el consuelo
de ver la foto perdida,

y hoy sigue una bici vieja
por el cielo dando vueltas,
y allí San Pedro, en la reja,
que vuelva tarde le deja
y él le espera en la puerta,

y comen los dos en pareja,
aceite con pan de espelta.






Deja un comentario