
Un niño va en bicicleta con tan solo trece años, con tres cuartos y calceta, buscando unas pocas pesetas que le sirvan como apaño, un niño en plena posguerra paseando sus bidones, en una época perra, donde el miedo te encierra y no hay niños ni balones, alguien que hace una foto seguramente por Huelin, ... un fotograma roto sacado para una peli, una hija años más tarde que compra el diario Sur y se la enseña a su padre, y le dice que la guarde, ¡que ese podrías ser tú! un niño ya casi abuelo que recupera su vida, y se tira de los pelos, llorando con el consuelo de ver la foto perdida, y hoy sigue una bici vieja por el cielo dando vueltas, y allí San Pedro, en la reja, que vuelva tarde le deja y él le espera en la puerta, y comen los dos en pareja, aceite con pan de espelta.

