
Mira que encuentro gente a mis ya más de cincuenta, algunos andan decentes, otros son muertos vivientes y otros son lo que aparentan, pero hay en Marbella un gachó con una mirada traviesa, que creo que es corredor; pero no de maratón ..., sino de currar en la mesa, un caballo ganador desde aquel Santa Teresa, que aguanta el frío y el calor, que le da igual fuese o fuesa, y dicen que el otro día bajó hasta aquí Jordi Hurtado, creyendo que era ironía lo que le habían contado, y se fue con alegría después de haber constatado que esa inmortal dinastía ha encontrado su legado, ... y termino ya el poema, que me voy volviendo abstracto, y sé que es verdad de la buena que tiene un reloj de arena que reza: ¡no vale la pena! de cuando sellaron el pacto.

