A Sabina, ¡gracias por la inspiración, Maestro!

Hubiera dado un año de mi vida,
incluso uno de esos que hay bisiestos,
por tomarme un whisky a solas con Sabina,
allí por donde Tirso de Molina,
y te juro que aún hoy día estoy dispuesto,

por entrar en el portal de Relatores,
allí donde esperé y jamás entró,
escribir entre botellas de licores
versos de amistades y de amores,
cantar Princesa a dúo desde el balcón,

decirle que rasgó mis entretelas,
y que hizo mi mundo más honesto,
que no quiero leer en una esquela
que han cerrado ya la vieja escuela,
que se ha perdido el arte del Maestro,

espero seas longevo cual Chavela,
y disfrute de mi Flaco pa los restos.


,





Deja un comentario