Hace meses, el azar, me llevó entre Sol y Parla, donde me iban a enseñar el arte de dominar herramientas para usarlas, tratar con quien debe mandar y conseguir ayudarla, mas no había arena del mar y no podía pisarla, Lola no era alumna mía, la recuerdo con coleta, te decía ¡buenos días! cuando andaba pizpireta y en el centro se ponía intentando estarse quieta, y con el frío que yo tenía te traía toa la alegría que había en la Malagueta, yo no le hago este poema porque yo le deba nada, sino por ser gente buena que ayuda a la gente tocada, a veces subiendo el peldaño, voy de nuevo y me resbalo, y me dijo ¡no te engaño, mañana es tu cumpleaños, voy a moverte un regalo!

