
Que pueda ver el brillo de tus ojos, que tengas siempre a mano una maleta, que no te mire el mal ni de reojo, que sea la vida siempre en versión beta, que siempre juegue un niño por las calles, que siempre haya un abuelo por el parque, que no se pierdan nunca los detalles, que siempre queden libres dos embarques, que aún esté mi número en tu agenda, que salga a tiempo un vuelo pa´ la luna, y en la barra de algún bar alguien te venda una birra con sus dos dedos de espuma, que siempre tengas alguien que te quiera, que siempre haya un plato que comer, que siempre quede un hombre por la acera que se gire cuando pasa una mujer, que siempre tengas ganas de bailar, que haya siempre un suelo donde pises, y si algo malo te tiene que rozar, que no te deje nunca cicatrices, que el que esté contigo se divierta, que tengas muchos ratos de esos buenos, que dejes una puerta siempre abierta, que no te echen de más y sí de menos, que yo me vaya antes que tú te marches, que pasen las dos cosas muy muy tarde, que volvamos una noche dando baches, y encontremos un portal que nos resguarde, que en medio de esto que llaman la vida busquemos a ratitos un receso, y tú te des al fin por aludida y me des, porque tú quieres, algún beso, que no olvide decirte que te quiero, no creas que se trata de un capricho, te quise desde el día uno de enero, lo digo por si aún no te lo he dicho, que quede mucho tiempo por vivir, que haya solución a los problemas, y ya que estamos puestos, por pedir, que pueda un día leerte este poema.

