
No, no quiero hacerme viejo, que me dejen como estoy, no quiero ser solo pellejo, no quiero llegar más lejos de lo máximo que doy, quiero parar justo arriba, cuando aún valga la pena, andar pasando fatigas inclinado cual cursiva la verdad, no me motiva, y no entra en mis esquemas, no quiero tener cataratas ni mearme en los pañales, ni escribir mi fe de erratas ni elegir si plomo o plata ni suelo en el que resbale, quiero llegar hasta el tope ... y luego rebobinar, y como en golf, que me dropen, sentir de nuevo el galope de ir viviendo hacia atrás, volver a la edad madura, ver a mis hijos nacer, y hacerles una captura de alguna foto bien chula que no voy a devolver, volver a ir al instituto donde conocí a mi niña, y pagar un buen tributo a aquellos que con macuto desde siempre hicimos piña, ver cocinar a mi abuela, verla sin que lo note, ir andando hasta la escuela, sentir el judo en las venas, leer con mi abuelo el Quijote, jugar con primos y hermanas como ya ni lo recuerdo, vestir pantalón de pana, ponerme de mala gana un jersey de cuello vuelto, en la sala de neonatos ver la cara de mi padre, y descalzo, sin zapatos, echar mi primer flato en los brazos de mi madre.

