
Mi pueblo tiene cien calles o quizás tenga doscientas, tampoco llego al detalle, no vaya a ser que yo falle y en realidad eso no cuenta, una plaza medieval, un paseo mitad de albero, y una disputa formal: si marbellí por azar o auténtico marbellero, (ya ves tú qué más dará si vives aquí de verdad y nada más empezar ya ganabas uno a cero), una sierra anti-borrascas una torre en una playa, carreteras que se atascan, una caña en cada tasca, cubito, pala y toalla, la gente que se saluda... quillo, ¿ cómo va todo ?, los de ¡ la cosa está cruda !, los que a ellos se la suda, los que callan por los codos, y dicen que aquí, sin duda, la vida buscó acomodo.

