
Hace ya bastantes años conocí un tipo curioso, era un tipejo maño, que no te llevaba a engaño: jovial, cachondo, jocoso, siempre que había Convención en Páginas Amarillas, yo agarraba del tirón por buscar la diversión, y me pegaba a su silla, tenía un trato campechano, una barbita rala, un acento de aldeano de señor zaragozano, para hablar a las zagalas, hace mucho no lo veo, un día tomamos café, a veces miro y oteo por si llegara correo de aquel mi amigo Javier, y ya siento un cosquilleo pues creo que lo voy a ver, pillaremos una mesa y echaremos unas risas, pediremos dos cervezas, y tendremos la certeza de que la vida te plisa, Javier García Vicente, con su Real Zaragoza, un granuja buena gente que suele mira de frente a esta vida sinuosa, tirando de puente a puente, y a otra cosa, mariposa.

