Siempre paseaba arreglada, siempre andaba sonriente, tenía una mirada cansada, conversación educada, una voz rota y gastada y cara de buena gente, era una "india" en la grada que disfrutaba el ambiente, dos niños ya criados, una infancia castiza, el Atleti en un costado, al corazón pegado y dibujado con tiza, ya no podré saludarla cuando baje al Yuyu´s bar, ya se ha perdido su charla, ya no podré escucharla cuando decía ¿cómo estás?, siempre se van los mejores, es así y siempre ha sido, dicen que rezan tus flores: ¡ en la vida, con honores, y ahora partido a partido !

