
Te quiero porque eres sencilla, y me diste siempre todo, porque es una maravilla haber pasao de puntillas desde que eras chiquilla, sin tocar fango ni lodo, bordeando por la orilla de la vida codo a codo, te quiero porque me entiendes mucho mejor que yo mismo, porque siendo un chico en ciernes (hay cosas que no se entienden) tú me recogiste un viernes en un acto de altruismo, y te quiero porque eres el faro que alumbra sin molestar, y eso es algo bien raro, te quiero tanto, y ya paro, porque no lo sé explicar.

