
Saltó del décimo piso, lo tenía decidido, haciendo caso omiso de consejos y de avisos, ... y fue cayendo al vacío, y rozando la fachada iba viendo a sus vecinos, y al pasar por las ventanas a sus vidas se asomaba de aquel modo genuino, y así pudo darse cuenta que había de todo en botica, que hay cosas que desalientan, mas también tras cada puerta hay ratos que gratifican, y al pegarse contra el suelo y terminar su caída se tiraba de los pelos por haber sido un canelo y abandonar la partida, por haber hecho aquel vuelo y por no apreciar la vida.

