
Hay quien se pide un espeto y charla sobre el gobierno, y hay quien no para quieto, y te peta en un boceto un óleo de Tintoretto aún sin llevar su cuaderno, hay noches en las que cenas y te dices ¡vaya rollo!, y hay quien se mete en faena con cuatro Rotring apenas, y la jarra te la llena..., y tú piensas ¡vaya chollo!

