Entre las rocas (a Juanito Vega)

Una tarde me dijeron
que un corazón sin fuerza
peleaba por quedarse,

era el de un caballero y
un señor, o viceversa,
zafándose de marcharse,

así que cogí la historia
y escribí un poema a locas,
pa que quede en la memoria
que al final logró victoria
y que ha vuelto entre las rocas,

con sus gafas y su arpón,
con su traje de torero,
para ver a la afición,
sentada en sombra y en sol
que ha venido a verlo al ruedo,
para ajustarse el calzón,
y para escuchar la ovación
con la montera en los dedos,

con la mano en un pitón,
... con el toro muerto miedo.




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