A José Luis Corrales, poniendo el broche.

Madruga de madrugada,
valga la redundancia,
coge el Focus por la estrada,
coge el mandil y prepara
un brunch con suma elegancia,

llega a casa y coge apuntes,
mientras recoge el hogar,
ha cosido tres pespuntes,
ha cruzado a los transeúntes
y ha hecho de cocinar,

ha echado horas y horas
estudiando una carrera,
empollando sin demora,
cumpliendo el "ora et labora"
con mucha vergüenza torera,

y me cuentan que en Les Roches
ya le han hecho Honoris Causa,
y brindo por ese broche,
y brindo por ese derroche
y por el esfuerzo sin pausa. 



Deja un comentario