
Sube a bordo, suelta anclas, pon gente a proa y a popa, ve con bermudas y chanclas siente que el barco arranca, dale descanso a la tropa, trata bien a los viajeros ... y a la tripulación, no seas un usurero, pórtate cual caballero, sé un generoso anfitrión, si alguien te pide fuego, tú dale conversación, da un solemne banquete, que limpien los camarotes, pon a dos o tres grumetes que vigilen si hay cascotes, mas si olieras el desastre y ves que el barco zozobra, antes que el barco te aplaste tendrás que ir soltando lastre porque fijo que alguien sobra.

