En una calle una esquina, en una esquina una tienda, en una tienda una rutina, una mesa y una silla ... y una mujer contenta, vinos, palets y cajas, albaranes a diario, ordenando la baraja por si las piezas encajan, y un buen fondo de armario, peregrina a Compostela cuando coge cuatro perras, una niña aún en la escuela, un marido que la espera, y un pueblecito en la sierra, hoy soplará las velas, aunque ella no se arredra, pendiente de una familia y que todo en orden pongan, a todos los Núñez concilia, las facturas domicilia, solo en constante vigilia en caso de Covadonga.

