A Jorge Berisa, 17º, el otro Hugo.

Jorge es un chico tranquilo,
que confundo con mi hijo,
que se mueve con sigilo,
parece que pasa un kilo
o es lo que yo colijo,

pero eso no es verdad,
si le das conversación,
es un tipo pa escuchar,
que hoy crece en edad
al son de Eladio Carrión,

dos ojos sobre la cara,
muy por delante del pelo,
como si te escrutara,
como si analizara
y comparara el modelo,

un pupitre en una clase
con mucho repetidores,
y partiendo de esa base
ha decidido aguantarse,
ya vendrán tiempos mejores,

un balón de baloncesto,
una mirada sincera,
no le he visto un mal gesto,
y yo solo escribí esto
porque es mi regalo modesto
a diecisiete primaveras,

y aunque suelo ser modesto,
Mike Towers no lo supera.

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