
Cara de esos muñecos de las tiendas de juguetes, alergia a los frutos secos, un cigarro boquiseco y una hija con diabetes, pinta de más buena gente con sus ojitos azules, siempre empañadas las lentes, no ve lo que tiene enfrente, no ve nada, no lo dudes, tiene tres hijos infantes con los que juega en la arena, una mujer currante que siempre le pone delante un platito pa la cena, y en el barrio de Carranque una madre y una abuela, nunca tiene un mal gesto, su cigarrito al volante, Sergio es un tipo honesto que ya hace aquello o esto, con un encomiable talante, porque nació con el don más preciado en esta vida, que es disfrutar guasón ya llueva o ya haga sol desde la misma Salida, jugártela de farol aún en las malas partidas.

