
Ya se ha marchado el verano, cerró la puerta de golpe, cogió su equipaje de mano, pegó un portazo temprano, y ha roto hasta el picaporte, y sonó a interrogación, como cantaba Sabina, y se llevó la calor, y se llevó su fulgor, y se llevó la calima, y el otoño se ha colado, y ha abierto con su llave, trae una hora de regalo, un clima algo más suave, y anochece más temprano, ¡ya tú sabes!

