Cuando no había Halloween, o silenciando el timbre.

Cuando yo era pequeño,
se celebraba el Tostón,
esa noche no había sueño,
solo fogata y leños,
y buena conversación,

una mochila y al campo,
un Campingaz y castañas,
dos litronas de Cruzcampo,
una linterna tacaña
que alumbra de vez en cuando,
y una tienda de campaña,

la única calabaza
era una tal Ruperta,
pero lo antiguo pasa,
y esta noche por mi casa
van a aporrear mi puerta,

si el timbre no lo revientan,
abriré a unos niñatos,
cubiertos de sangre y vendas,
que de una forma violenta
me espetarán ¿truco o trato?,

mas no es culpa de los niños,
... es la globalización,
que sin razón ni cariño,
hace de todo un aliño,
y que se llevó mi Tostón,

y esta noche es un pestiño,
porque sufro si me jiño
y no me gusta el terror.






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