
Cuando yo era pequeño, se celebraba el Tostón, esa noche no había sueño, solo fogata y leños, y buena conversación, una mochila y al campo, un Campingaz y castañas, dos litronas de Cruzcampo, una linterna tacaña que alumbra de vez en cuando, y una tienda de campaña, la única calabaza era una tal Ruperta, pero lo antiguo pasa, y esta noche por mi casa van a aporrear mi puerta, si el timbre no lo revientan, abriré a unos niñatos, cubiertos de sangre y vendas, que de una forma violenta me espetarán ¿truco o trato?, mas no es culpa de los niños, ... es la globalización, que sin razón ni cariño, hace de todo un aliño, y que se llevó mi Tostón, y esta noche es un pestiño, porque sufro si me jiño y no me gusta el terror.

