
La sonrisa de un niño, el chocar entre dos copas, tu amistad y tu cariño, un piropo con un guiño, y el olor que va en tu ropa, una llamada altruista, alguien que escribió Te quiero, Rafa Nadal en la pista, tener un carácter bromista, tener un amigo sincero, seguir escribiendo la lista de quien viene el 6 de enero, una pareja o un perro, dos billetes con maleta, no te llamen pa un entierro, y aunque muchas veces yerro las palabras de un poeta, y a mucha, mucha distancia, cuando estás a la bartola no hay nada con más constancia ni con más exuberancia que el sonido de una ola.

