Hay en Marbella un castillo que aún conserva sus esquinas, tardarías solo un ratillo desde Ortiz del Molinillo, yo voy por calle Salinas,
no está muy bien conservado pero ahí sigue aguantando, y cuentan que en el pasado no sé si Isabel se ha acercado; pero sí vino Fernando,
hay casas en la muralla y también hay una escuela, y aquí Cervantes detalla que antes de entrar en batalla, Sancho maldice y calla, Quijote sus armas vela,
y esta es nuestra fortaleza, que en verdad nunca la usamos, pelear nos da pereza, aquí hay gente con nobleza desde invierno hasta el verano,
preferimos dos cervezas a luchar con los villanos.