El Vendedor

Te levantas de mañana,
hoy empieza otra jornada,
tengas o no tengas ganas,
pones tu sonrisa ufana
porque no te cuesta nada,

tiras pa la oficina
o a la calle del tirón,
te cambias en la cabina,
eres Clark Kent con gomina,
con tu traje y tu mechón,

lidias con los clientes,
recoges catorce NO,
y tiras para el siguiente
llevando alta la frente
porque es tu profesión,
y aquí el que no calla miente,
pues vender, vendemos tós,

dos llamadas de tu jefe
y un reporte en el coche,
tres clientes que se quejen,
dos que tirado te dejen
y tú sin hacer un reproche,

cuántas llamadas hiciste,
cuántos clientes compraron,
a cuántas empresas viste,
¿el objetivo cumpliste?,
dime porqué anularon,

y así hasta que llega la tarde,
y das al traje una plancha,
y aún hay gente cobarde
que dicen con mucho alarde
que lo nuestro es molestarles,
y que se queda tan ancha.







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