Ya no está aquella escalera que te subía y te bajaba, si de Fortaleza vinieras tendrás que bajar por fuera, pues allí no queda nada,
aquella que fue testigo del ajetreo de la calle, se ha marchado, sumo y sigo, se habrá jubilao, yo digo, y hoy quise darle un detalle,
dicen que es ley de vida, que todo lo viejo muere, la imagino agradecida jugando alguna partida en una mesa de mujeres, con sus cartas escondidas para que no se las vieren,
ya no está Disco 2000, ni tampoco los Lladró, ya no podemos subir, y yo solo quise escribir a la que tanto curró,