
Es el último reducto,
como el de Asterix el galo,
tiene el mejor producto
pa disfrute y usufructo
del que se diera un regalo,
un sitio privilegiao,
girando de Leganitos,
en tol medio del tinglao
petan el bacalao,
tres quintos ya me tomao,
y ahora toca un ligaillo,
y en estos tiempos de fastos,
y tanto garito de moda,
queda un sitio pulcro y casto
que no va de pijo gastro,
y que regenta otro Yoda,
donde el pescao sale blanco,
y donde en la barra te acodas.

