Una clase de segundo
del actual Bachillerato,
acogió a este moribundo
que andaba en coma profundo
con ganas de echar un buen rato,
catorce chavales sentados
y un poeta diletante,
tengo a mi musa a mi lado,
tengo un profe confiado
y una hora por delante,
la lozanía de la vida
escuchando a la experiencia,
y ya en la misma salida
me habíais ganao la partida
solo con vuestra presencia,
que la alegría no os la quiten,
que la ilusión no os la roben,
mi Gracias va en el remite,
después de que hoy os visite
me voy treinta años más joven.